Novena de Pentecostés | Segundo día de oración

Los invitamos a unirnos en la siguiente oración:

¡Ven, Oh bendito Espíritu de Santo Temor, penetra en lo más íntimo de mi corazón, que te tenga, mi Señor y Dios, ante mi rostro para siempre, ayúdame a huir de todas las cosas que te puedan ofender y hazme merecedor ante los ojos puros de tu Divina Majestad en el Cielo, donde Tú vives y reinas en unidad de la siempre Bendita Trinidad, Dios en el mundo que no tiene fin.
Amén.

Para finalizar rezaremos un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén