[ENTREVISTA] Madre Gladis Eberhardt: “Trabajar con los laicos nos enriquece a nosotras porque nos hace descubrir nuevos caminos, una nueva ‘encarnación’ del carisma en el hoy”

[PRIMERA PARTE DE LA ENTREVISTA]

En estos días nos ha visitado en el Colegio y Liceo Nuestra Señora del Huerto de San José la Madre General de las Hermanas del Huerto, la Madre Gladis Eberhardt y su Vicaria, la Hna. Ana Calderón. Esta recorrida la vienen haciendo desde principios del mes de agosto, visitando las 8 presencias de las Hermanas del Huerto en el país, los 7 Colegios y el apostolado de las religiosas en el Hospital Maciel.

Con la Madre General pudimos conversar sobre algunos temas propios de la Congregación de las Hermanas del Huerto, su servicio como Madre General, las vocaciones religiosas, la Beata Crescencia, el rol de los laicos y la expresión de la “Familia Gianellina” y su percepción del trabajo pastoral en las comunidades de Uruguay que ha podido visitar.

La Hermana General ha sido elegida por un determinado tiempo, junto a otras que conforman el Consejo General, “juntas formamos un equipo, hay una ecónoma general, tenemos equipos y comisiones que nos ayudan”, señala la Madre Gladis sobre el rol de la Madre General de las Hijas de María Santísima del Huerto. “La tarea de la Madre General es animar, sostener a las Hermanas, ‘vigilar’, no en sentido de control, sino en el sentido de custodiar, cuidar a las Hermanas y cuidar las obras y servicios. Que seamos coherentes del Evangelio y con nuestro camino, según la espiritualidad que Gianelli nos ha transmitido”, manifiesta la Madre General. Las Constituciones y las Normas Legislativas, junto a las directivas y el Magisterio de la Iglesia “nos ayudan a discernir si nuestras obras son significativas, si tienen hoy un valor evangélico y realizan una misión y servicio al Evangelio”, expresa.

“En el Capítulo General se habla, se reflexiona, se reza mucho”
La Madre Gladis fue elegida en 2015 por el Capítulo General de las Hermanas en Roma. Se trata del XIX Capítulo General de las Hermanas del Huerto llevado a cabo en febrero de 2015 (del 16 de enero al 22 de febrero de 2015) en Roma y contó con la participación de delgadas de los 13 países donde se encuentran las obras de la Comunidad de religiosas conocidas como “gianellinas”. Tres religiosas de Uruguay participaron de este Capítulo en Roma, donde se encuentra la Casa General de las Hijas de María Santísima del Huerto, se trata de las Hnas. Teresa Ordóñez, Adriana Grassi y Carmen Viera. En la oportunidad no pudo asistir por motivos de salud de Provincial de ese momento, la Hna. Ethel Porcíuncula.

Sobre el desarrollo de esta reunión la Madre General nos comentó algunos momentos del Capítulo. “Primero de todos se hace una evaluación de lo que han sido los últimos 6 años, se valora, se  proyecta, se piensa en que es necesario para caminar en el Instituto para el futuro y luego se hace una programación para los próximos años”, explica la Madre General sobre el desarrollo del Capítulo que  incluye la elección de la nueva Superiora General, la que no se puede repetir por más de dos períodos. “En el Capítulo General se habla, se reflexiona, se reza mucho, se busca un perfil de quien podría ser, condiciones que podría tener, se tienen en mente algunos criterios y se hacen sugerencias de nombres, perfiles, con cada una de esas cosas se reza y se reflexiona mucho”, comentó la Superiora General.

En este último Capítulo se preparó un folleto para conocer a las Hermanas, su camino dentro de la vida religiosa, los servicios ha tenido y la actividad y servicio pastoral han tenido las participantes del Capítulo.

“Con alegría hagámonos todas para todos”
La congregación camina en el mismo camino que hace la iglesia y toda la comunidad cristiana. En este XIX Capítulo General se ha elegido como lema y como gran objetivo partiendo de una frase propia del carisma “Caridad evangélica vigilante”: “Con alegría hagámonos todas para todos”, juntas con alegría nos hacemos todas a todos, para ser artífices de comunión”, expresa la Madre General sobre este lema y los nuevos horizontes de la Congregación religiosa, “el tema de la alegría, de vivir nuestra donación, entrega y junto con todos buscar caminos nuevos de evangelización, de anunciar y llevar el Evangelio”, manifiesta.

La Madre Gladis ha explicado que en este Capítulo desarrollado en 2015 se ha iniciado todo un camino para realizar un proceso de reorganización del Instituto. “Las Hermanas del Huerto estamos expandidas por todo el mundo y tal vez las estructuras de las que se denominan provincias hay que adaptarlas, por esa razón estamos viendo de reorganizar un poco la división geográfica del Instituto”, comentó sobre este pedido de las Hermanas que se reunieron en este capítulo. “Lo estamos haciendo con las Hermanas, estudiando las distintas situaciones, estructuras, a nivel del Instituto y todo esto parte de una revitalización de nuestra propia vida como religiosas, consagradas, de nuestra vida comunitaria y en mejorar el servicio para la misión, para eso hemos sido instituidas, al servicio del Señor y de los demás”, expresó la Madre General sobre la misión de evangelización de las Hermanas en el mundo.

Madre General: “La falta de vocaciones tiene que ver con el miedo al compromiso para siempre”
El tema vocacional y la falta de religiosas en determinados lugares es un tema relevante para las Congregaciones religiosas en general y en particular las Hermanas del Huerto. En Europa principalmente son escasas las vocaciones, “poquísimas” dijo la Madre General. En América Latina la Congregación tiene una única casa de formación, “hay un grupito pequeño en comparación con años anteriores, tenemos una casa de formación en India y en Republica Democrática del Congo, donde hay una cultura muy diferente”, manifestó la Madre Eberhardt. Sobre la India expresó que “hay más vocaciones en India, el Instituto se está expandiendo, está cambiando geográficamente si bien las vocaciones que están surgiendo no alcanzan a cubrir el recambio de Hermanas que se necesita y eso nos hace pensar en otras formas para poder llevar adelante las obras”, expresó la Madre General.

También reflexionó sobre el tema del “llamado vocacional” y las causas de las escasas vocaciones a la vida consagrada “pienso en el tema de las vocaciones como algo general, hay ciertas sociedades que los jóvenes tienen todo: una vida quizás egoísta o muchas veces cerrada donde los valores no ayudan a experimentar otra posibilidad de donar mi vida o servir” reflexionó. “Muchas veces lo que se resiste es al compromiso para siempre, no solo en las vocaciones religiosas o sacerdotales, lo veo también en la falta de vocaciones al matrimonio, el tener que asumir una responsabilidad para siempre. Todo es provisorio, pasajero, si no me va bien con lo que hago, no me comprometo y no me arriesgo”, piensa la Madre Gladis sobre este aspecto del llamado y la vocación de jóvenes en la actualidad.

Hermanas del Huerto indianas. Renovación de votos (junio de 2017)

La realidad de las vocaciones en la India es bien diferente, en el Instituto del Huerto las Hermanas han crecido en número, si bien la religión católica es una minoría cerca del 2%. En India “hacen una opción más seria y profunda que en ciertos ambientes, hay que hacer un buen discernimiento, de muchas de nuestras vocaciones vienen de situaciones que hay que discernir, si realmente está llamada a una vocación de especial consagración o a veces se busca una oportunidad de promoción o de estudio, tal vez inconscientemente ante la falta de propuestas y les parece una buena opción, pero en el fondo no es un llamado o una vocación concreta”, expresa.

Madre Gladis: “El carisma transmitido por nuestro fundador es un don para la Iglesia y es más grande que nuestra Congregación”
La Familia Gianellina es una propuesta de la Congregación de las Hermanas de poder acercar a los laicos que colaboran en las obras para compartir el carisma y la espiritualidad de las Hermanas y trabajar juntos. “La Familia Gianellina es una realidad que crece, estamos todos los que compartimos el carisma y la espiritualidad que nos ha dejado Gianelli”. Con el tiempo las religiosas y los laicos siempre han compartido esta espiritualidad y misión “nos hemos dado cuenta que no somos nostras solas las que recibimos ese carisma y fue trasmitido a través de nuestro fundador, es un don para la Iglesia y otros están llamados a vivirlo en una vocación particular”, piensa la Madre General.

Encuentro de Familia Gianelina de América, Pergamino, abril de 2017

“El carisma es más grande que nuestra congregación, se expande, es dinámico, crece y lleva a un estilo de vida que otros comparten, se sienten llamados a vivir según los principios de Gianelli, nuestro fundador”, manifiesta la Madre sobre los laicos y su presencia en las obras del Huerto, a los laicos “ya no los vemos solo como compañeros de trabajo, sino como en la misma misión, herederos de un mismo carisma, de una misma espiritualidad, esto nos enriquece a nosotras porque nos hace descubrir nuevos caminos, una nueva ‘encarnación’ del carisma en el hoy con la característica propia del laicado y a la vez los laicos encuentran en nosotras como aquellas referentes, para profundizar y crecer en el carisma”, dijo. “No es de nosotras, lo recibimos y lo damos, es recíproco”, expresó.