Obispo diocesano presidirá el 2 de julio la Fiesta de la Virgen del Huerto

El Domingo 2 de julio es la Fiesta de Nuestra Señora del Huerto, en este año 2017 la celebración tendrá lugar a las 18:30 horas, en la Capilla Nuestra Señora del Huerto ubicada sobre calle Colón de la ciudad de San José de Mayo.

La celebración será presidida por el Obispo de la Diócesis de San José de Mayo, Mons. Arturo Fajardo a las 18:30 horas y a las 18 la oración del Santo Rosario. En esta celebración se invita particularmente a las familias del Colegio, los alumnos, y todos aquellos quienes están vinculados afectivamente el Colegio o con la Comunidad religiosas de las Hermanas del Huerto de San José.

Luego de la celebración, se invita a todos a disfrutar un rato de confraternidad y poder compartir en los salones del Colegio del tradicional chocolate.

También se invita a todos los que quieran ayudar a formar  dos ajuares de bebé, los cuales se han ido armando con el aporte de los alumnos de primaria y secundaria del Colegio, y se obsequiarán al primer niño y a la primera niña que nazcan el día 2 de julio en nuestro Hospital departamental.

LA VIRGEN DEL HUERTO

El culto a la Virgen del Huerto comenzó a fines del Siglo XV en Chiavari, una pequeña ciudad de Italia cerca de Génova.

En 1493, una piadosa mujer del suburbio de Rupinaro llamada Turquina, iluminada por una fe profunda, acudió a la Madre de Dios y le prometió una señal de público reconocimiento si permanecía inmune del flagelo que azotaba a la ciudad de Génova y sus alrededores: el cólera.

Al haber conseguido el milagro, Turquina hizo pintar en un lugar público la imagen de la Virgen. El pintor fue Benito Borzone, que la retrató según las indicaciones de la señora, en medio de otras dos imágenes: San Sebastián y San Roque, protectores de los afectados por la peste. La nueva imagen ubicada en el huerto de Chiavari suscitó muy pronto una gran devoción.

Años más tarde, en 1528, la peste volvió a Liguria (así se llamaba esa región de Italia) y a Chiavari. Este peligro despertó más la devoción y atención de los pobladores hacia la sagrada imagen, motivo por el cual se edificó un altar. Pasado el peligro de la peste, la gente continuó visitando el lugar.

El gran milagro, por el cual se festeja el 2 de julio esta advocación, recuerda el momento en que la Virgen se apareció a Sebastián Descalzo, un vendedor de verduras que iba rezando camino a Chiavari, en el año 1610. En un primer momento, Sebastián tuvo miedo, cuando vio un resplandor y a una majestuosa figura de mujer que se le apareció, que luego se dirigió al nicho ubicado en el huerto y después desapareció. Posteriormente tuvo la certeza de haber visto a la Madre de Dios.

Anteriormente, en diciembre de 1609, la Virgen María también había visitado a Gerónima Turrio, una obstetra que se vestía con los colores del hábito de la Virgen. La mujer dormía y se despertó a causa de una gran luz que iluminaba su habitación. En medio de ese resplandor se le apareció una majestuosa señora con el mismo atuendo que el de la imagen ubicada en el huerto, que había visto unos meses antes al pasar por el lugar. Apenas amaneció comprobó que aquella imagen era exactamente igual a la plasmada en el muro del huerto. Emocionada, Gerónima encomendó su hijo a la Virgen, que se encontraba navegando, para que lo protegiera de los corsarios. Apenas regresó a su casa, Gerónima se enteró de que su hijo estaba gravemente enfermo. La mujer volvió corriendo al huerto para pedir otra vez por su hijo a la celestial señora. Diez días después, Bartolomé Turrio regresó junto a su madre completamente sano.

Un nuevo milagro de la Virgen del Huerto ocurrió unos años mas tarde, cuando el pequeño muro donde había sido pintada la imagen de María amenazaba derrumbarse a causa del deterioro del tiempo y de la intemperie. En el nicho había aparecido una fisura y los fieles temían que la imagen se derrumbara. Pero poco después de la aparición de la Virgen a Sebastián Descalzo el muro se restauró por sí solo y de la fisura quedó solamente una señal apenas visible.

Con los años continuaron las apariciones de María del Huerto, no únicamente en Chiavari sino en otras partes del mundo, y numerosos milagros.

Hoy, la pintura original conserva aún toda la frescura de sus colores genuinos y preside el altar mayor de la Basílica Nuestra Señora del Huerto, en Chiavari, Italia.